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Insectos Beneficiosos: Un Enfoque Del Integrado De Manejo De Plagas

Insectos Beneficiosos: Un Enfoque Del Integrado De Manejo De Plagas

Por Carlos Ruiz Vargas, asociado de MIP, Monsanto

Cualquier agricultor le dirá que controlar las plagas y las malezas es una de las tareas más comunes y cada vez más difíciles en cualquier tipo de agricultura. Además, hay muchas herramientas, con diferentes grados de efectividad, que pueden ayudar a controlar estos problemas. Sin embargo, algunos de ellos pueden tener un fuerte impacto ambiental.

En Monsanto estamos comprometidos con la sostenibilidad agrícola. Por esta razón, buscamos métodos mejores y más seguros para el control de plagas y malezas. En 2010, la Asociación de la Industria de Biotecnología Agrícola de Puerto Rico (PRABIA, por sus siglas en inglés), de la cual Monsanto es miembro, llegó al consenso de que se necesitaba un enfoque de manejo integrado de plagas (MIP) para mejorar de manera sostenible el control de plagas en Puerto Rico. El MIP es en esencia una estrategia, en la que nos enfocamos en el uso de una variedad de métodos que se complementan entre sí, con el objetivo de controlar y manejar las poblaciones de plagas, siempre ayudando a proteger el medio ambiente que nos rodea. Estos métodos incluyen monitoreo y umbrales de plagas; registros de plagas; pronóstico de plagas; agronomía mejorada y óptima; prácticas culturales y mecánicas; aplicación de pesticidas; control etológico; y controles biológicos. Echemos un vistazo a este último.

El control biológico se basa en el uso de insectos beneficiosos, que atacan a insectos nocivos, los cuales afectan nuestros cultivos, controlando naturalmente la población de estos últimos en nuestras fincas. Por ejemplo, para proteger nuestros cultivos de maíz de los dañinos cogolleros del maíz, o “fall armyworm”, liberamos un nematodo llamado capsanem. La larva del capsanem busca y entra dentro de las larvas del cogollero, alimentándose del contenido de su hospedero. Las larvas de cogollero mueren dentro de dos a tres días después de la aplicación. Este método ha elevado nuestra eficiencia en el control de cogolleros entre 81 a 95 por ciento.

Este tipo de control de plagas tiene muchas otras ventajas, tales como: son más seguros para los trabajadores de campo y los operadores; tienen un perfil no tóxico y no requieren intervalos de reentrada; no interfieren con las polinizaciones locales; son fáciles de establecer en casi cualquier programa de protección de cultivos; las plagas no desarrollan resistencia; y reducen el estrés agroquímico en las tierras de cultivo. Sin embargo, el beneficio más importante de un buen sistema de control biológico, en términos de sostenibilidad, es que son productos biológicos, que forman parte del ecosistema, y nos ayuda a restablecer el equilibrio ecológico de nuestros campos.

En Monsanto, estamos comprometidos a continuar buscando y evaluando nuevas tecnologías y nuevos productos biológicos que nos ayuden a controlar las plagas en nuestros cultivos. Obtenga más información sobre lo que hacemos en http://monsanto.pr.